domingo, 29 de julio de 2012

1º de Agosto - CAÑA CON RUDA


Beba una copita de caña con ruda para tener salud


El 1 de agosto, Día de la Pachamama, se impone agasajar con manjares 

a la Gran Madre Tierra y tomar una copita de caña con ruda para alejar 
los maleficios, tener buena suerte y salud.

Dueña de las cosechas y del ganado, rectora de las estaciones y proveedora de vida, 

el hombre no puede menos que reverenciarla una vez al año, tal como a ella le gusta, 
porque los enojos de la Pachamama son de temer: terremoto, sequía, inundación, 
helada, incendio, granizo, huracán, hambre, enfermedad y muerte.

En el norte andino, el ritual incluye cavar un hoyo donde se mete una olla de 

barro con comida, pan y dulces, espigas de choclo, una botella de chicha o 
aguardiente, tabaco y hojas de coca, para "carar" (alimentar) a la Pachamama, 
el que luego se cubre con piedras, hasta formar un montículo llamado "apacheta".

La veneración a la diosa Tierra es quizás la más antigua de la región andina 

sudamericana, hasta el punto que algunos autores la consideran anterior 
al culto a Inti, dios Sol de los incas.

"En tiempos de los incas el centro divino cambió trasladándose al Sol, 

y el culto a la Pachamama fue oscurecido y desplazado", rememora 
Huaman Luis Alberto Reyes, en sus escritos doctorales sobre religiones 
indígenas americanas.

Sin embargo, el culto a la Pachamama sobrevivió, porque "la dualidad

inca permitía -dice- que lo alto y masculino tuviera su contraparte baja 
y femenina"; y además, porque "el culto oficial del Sol tenía un sentido 
elitista: correspondía propiamente a los hijos de Inti, no a los simples
 hombres del pueblo".

Con la conquista española, Inti fue reemplazado por el Dios cristiano 

y con el tiempo se extinguió; pero a falta de otra diosa femenina, 
el culto a la Pachamama, en cambio, adquirió fuerza.

"Cuando Pizarro mata a Atahualpa, cuando el Sol es derrotado 

por el Dios de la Biblia, se produce un curioso fenómeno: por un
lado, Inti es reemplazado con relativa facilidad por el Dios cristiano, 
que también es varón y tiene su dominio en los cielos"; y al contrario,
"de las profundidades de la más antigua historia americana, reaparece
el culto a la Pachamama", cuenta Reyes.

Las comunidades indígenas del noroeste argentino, Chile, Bolivia y 

Perú le riden culto a la Pachamama durante un mes. Para los atacameños 
de la Puna chilena, el Día de la Pachamama es también su Año Nuevo: 
ese día comienza la Primavera, que para el calendario oficial nacerá recién 
en septiembre.

Según una leyenda, la diosa habita en el macizo del Nevado de Cachi 

(Salta) a 6.380 metros sobre el nivel del mar, en una de cuyas ocho
cumbres habría un lago y una isla, donde un toro de astas doradas la 
custodia y emite nubes de tormenta al bramar.

Se la identifica con la Tierra, pero Pacha, en kolla, significa "tiempo". 

Rigoberto Paredes, estudioso de la tradición indígena, dice que 
"el mito debió referirse primitivamente al tiempo, vinculado en alguna
forma con la Tierra: el tiempo que cura los dolores, el tiempo que 
distribuye las estaciones".

Las diversas lenguas indígenas habrían simplificado luego esta matriz 

y convertido a la Madre Tiempo en Madre Tierra.

El 1 de agosto se toma una copita de caña con ruda, brebaje que 

se prepara con anticipación para que macere: se compra una botella 
de caña, se echan dentro algunas hojas de ruda, se la cierra y se la
guarda. Llegado el momento, se la sirve a los seres queridos 
para que tengan un buen año.

En el noroeste del país también se estila colocar amuletos: en el tobillo, 

la muñeca o el cuello, se ata un hilo blanco y negro de lana de llama o 
de oveja, hilado hacia la izquierda, y se lo conserva puesto hasta que se rompa.

En Salta y Jujuy, la celebración tiene tanta importancia como las fiestas 

conmemorativas de la Virgen María, a la que también se le ofrecen
"apachetas": la única diferencia es que a la procesión de la Virgen 
la preside un cura y a la de la Pachamama, un chamán.

Según Alfredo Moffat, "la Iglesia Católica ha ido llenando en 

nuevos moldes católicos y europeos las antiquísimas estructuras 
míticas de nuestro pueblo no europeo. El consumo de coca y alcohol, 
el regar con aguardiente y el enterrar ofrendas de comida alrededor de 
la imagen (de María) corresponde al culto pagano-indígena de la 
Pachamama", aclara.

Sin duda, la Gran Madre Tierra se resiste con éxito a repetir

el destino de Inti, tragado por el Dios bíblico. Pero quién sabe: 
a lo mejor, María prefiere las "apachetas" a las velas. 


http://www.26noticias.com.ar/beba-una-copita-de-cana-con-ruda-para-tener-salud-45989.html

1 comentario:

Anónimo dijo...

Hola Garro
Paso a leerte, preciosas tus letras y muy interesates, agamos feliz y respetemos a la pachamama, la mejor religión es ayudar a todo el mundo y no dañar a nadie.
Te deseo una buena semana
Un abrazo
Ambar.