domingo, 16 de mayo de 2010

PISCIS - ORIGEN MITOLOGICO DE LOS SIGNOS


ORÍGENES MITOLÓGICOS DE LOS SIGNOS


PISCIS (los Peces)


Este signo de agua simboliza la reanudación de los trabajos agrícolas
después del diluvio universal. La duplicidad de los peces parece evocar el
primitivo calendario babilónico, que duraba trecientos setenta días,
repartidos en doce meses. Una vez cada seis años, era sustituido por un año
de trece meses para compensar los cinco días remanentes de cada año, es
decir, que había un duodécimo mes doble, al cual se identifica con la doble
figura de los "peces de Ea".


Ciertos indicios tienden a demostrar que el nombre de Piscis fue "Las Colas"
debido a que en esa constelación, los caldeos veían la cola de la
fascinante diosa Nima, mezcla de una golondrina y pez que volaba sobre las
aguas. Para otros interpretes en cambio, ese Signo personifica la vida de
las profundidades marinas en el sentido que allí también llega la influencia
vivificadora del Sol. Así al menos lo creyeron los hebreos, para quienes era
"Zabulón, habitante del mar y de sus costas".


Cabe recordar por otro lado, a los mitológicos tritones y sirenas, cuya
relación con este Signo resulta indiscutible. Los griegos sostuvieron la
creencia de que Piscis encarnaba a los delfines que llevaron a la ninfa
Anfítrite a la regia morada de Neptuno. Digamos por último, que la palabra
peces" es en griego, Ichthys, cuyas letras como iniciales de otros tantos
vocablos significaba: Ieesus Christus Theon Yios Sooter, que en latín es
Iesus Christus, Filius Dei Salvatoris (Jesucristo, Hijo de Dios Salvador). Y
está demostrado, que los primitivos cristianos adoptaron el pez como signo
del Redentor, consideránsose a sí mismos como pececillos que habían
encontrado la salud en las aguas bautismales.


El mito pisciano está representado por el duodécimo trabajo de Hércules. El
trabajo consistía en llevar una manada de bueyes rojizos que se encontraba
en los campos de Eritia, hasta la Ciudad Sagrada. Dicha manada estaba
custodiada por feroces monstruos, y el camino sembrado de peligros. Así
Hércules luchó y venció sucesivamente a Ortro el perro de dos cabezas, a
Gerión el monstruo de tres cuerpos y tres cabezas, a Erix el gran luchador,
y al gigante Alcione. Cuando llegó a la Ciudad Sagrada, el maestro lo estaba
esperando y le dijo: "La joya de la inmortalidad es tuya, con estos doce
trabajos has superado lo humano, y ganado lo divino..... en el firmamento
estrellado será inscrito tu nombre, un símbolo para los hijos de los hombres
de su destino inmortal.... ..tus trabajos humanos han terminado, tus tareas
cósmicas comienzan... " La enseñanza pisciana es la de guiar al rebaño hacia
el seguro camino de la trascendencia".